LA TEORÍA FUNDAMENTADA DESDE OTRA MIRADA

10 12 2009

El Dr. Efraín Marquez me ha manifestado su voluntad de compartir con los participantes del Programa Interistitucional de Doctorado en Educación (PIDE) el documento generado para la ponencia “la teoría fundamentada desde otra mirada”, es por ello que se coloca a continuación para uso académico, respetando su autoría y derechos

CONFERENCIA

LA TEORÍA FUNDAMENTADA DESDE OTRA MIRADA

LA INTERPRETACIÓN HERMENÉUTICA DE DISCURSOS ORALES EN LAS INVESTIGACIONES CUALITATIVAS

Por: Efraín Márquez Pérez. Profesor Titular Jubilado UNESR-Núcleo Los Teques

email: eframarquez@hotmail.com

(Material sujeto a revisión)

El proceso hermenéutico de interpretación del discurso oral es ante todo una práctica humana desarrollada por el investigador de manera reflexiva, alejado de procedimientos previamente establecidos del método hipotético-deductivo (positivismo) como también de procesos analíticos-inductivos que otorgan gran importancia al momento empírico de la investigación (Teoría Fundamentada).

Recordemos que los discursos obtenidos a través de las técnicas cualitativas son contenidos abiertos y ricos en una variedad de matices. El investigador construye el escenario para la puesta en práctica de estas técnicas, con el fin de producir tanto discurso individual (la entrevista cualitativa, la entrevista cualitativa en profundidad, la historia de vida, el relato de vida), como discursos colectivos (Grupos de Discusión). Es por ello que en la producción de estos discursos el investigador está inmerso. De allí que para él el texto surgido de la transcripción no es un objeto, no es un contenido externo, sino que emerge en un proceso “esencial de construcción de la información, que es conducido por el investigador en el curso irrepetible de la investigación”. (González, 2000: 96).

Es importante señalar que en la interpretación hermenéutica del discurso oral el investigador cualitativo no se vale de reglas a priori, o de pasos lógicos, que lo orienten desde “afuera”. La reflexividad del investigador es un aspecto de primer orden, que responde al rigor de los procesos interpretativos, lo que implica:

  • la coherencia paradigmática.
  • El enfoque teórico asumido.
  • Los procesos intelectuales del investigador en el desarrollo de sus interpretaciones.
  • Las formas complejas de relación entre la interpretación y lo estudiado

Desde la perspectiva epistemológica interpretativa-hermenéutica los relatos surgidos de Entrevistas Cualitativas, Grupos de Discusión, Observaciones, grabaciones, notas de campo, son producidos en la interacción investigador-participantes-contexto.

Ugas (2007) describe la tarea de investigar como un proceso “con dinamicidad progresivo-regresiva que opera con una racionalidad para alcanzar inclusividad y coherencia”. (p. 18). Su opinión nos lleva a relacionar su visión general del proceso de investigación con la especificidad de la interpretación hermenéutica del discurso oral. Pienso que este proceso que despliega el investigador cualitativo es reflexivo, zigzagueante, creativo, orientado a la producción de conocimiento sobre la realidad social. Alejado de procesos lineales, regulares, de base empírico-lógica. Como su propósito es producir conocimiento, tal y como lo señala González (2000) se desenvuelve en el seno: “de una compleja combinación de procesos de producción teórica y empírica (que) implica al investigador en un proceso constante de producción de ideas y reflexiones, las cuales no pueden ser organizadas por ningún criterio externo a su pensamiento”. (p.45).

Por lo tanto, el proceso de interpretación de los discursos o relatos no está sujeto a la idea de etapas diferenciadas que siguen un patrón. O a aquellos procedimientos analíticos relacionados con la búsqueda de la objetividad de la información, tal como lo hace la Teoría Fundamentada y la técnica cuantitativa del Análisis de Contenido, que apoyándose en la codificación y estructuración de la información en categorías para dar sentido al material estudiado, centran la atención en aquellos aspectos del texto susceptibles de ser codificados en términos del análisis, obviando los actores que producen el discurso y sus relaciones con los contextos particulares.

Frente a estas rigideces la interpretación hermenéutica incluye al investigador concibiéndolo en tanto hombre con una actitud activa, creativa, productora de ideas, capaz de dar significado a fenómenos empíricos complejos. Para ello parte de la idea que los actores sociales “manifiestan su interioridad mediante expresiones sensibles y toda manifestación social refleja una interioridad subjetiva. Al actuar las personas piensan, valoran, tienen sentimientos, y motivaciones” (Mejía, 2002), que expresan a través del lenguaje. Así pues, toda manifestación social, o en otros términos, toda acción social se expresa a través del lenguaje, en sus diversas manifestaciones, tales como, el lenguaje no verbal (los silencios) el lenguaje gestual.

El conocimiento que emerge de estos relatos es un conocimiento construido mediante determinadas prácticas humanas que a su vez se sustentan en postulados teórico-epistemológicos. Acota José Miguel Marinas (2007) que la Perspectiva Dialéctica “orienta la entrevista sin perder de vista su implantación, su anclaje en un sistema social de relaciones y de sentido”. En los relatos se menciona el contexto, los hechos generales con los que está imbricada la vida concreta sin vaciarse de contenidos específicos. (pp.106-107). La Interpretación Hermenéutica, dice Marinas, trata de ir al plano subjetivo de la construcción del sentido. La hermenéutica “da a entender que ese sentido no preexiste al proceso interpretativo, que éste (el sentido) en la interacción, que es el resultado de “negociación”. (p.109).

Para la Investigación Cualitativa la actividad investigativa “no es una actividad mental que pueda ser separable o ceñida a pasos, etapas, como expresa Ugas (2007): “Enmarcadas en “recetarios” (…) impuestos con la excusa del orden, la sistematicidad, la uniformidad, las normas institucionales”. (P.13)

En este orden de ideas, coincide con las reflexiones de Martínez (2004), quien caracteriza este proceso como una acción dialéctica. Dice al respecto que:

Nuestra mente salta velozmente de uno a otro proceso tratando de hallarle un sentido a las cosas que examina; se adelanta y vuelve atrás con gran agilidad para ubicar a cada elemento en un contexto y para modificar ese contexto o fondo de acuerdo con el sentido que va encontrando en los elementos. (p.259).

Afirma el autor que este proceso a desarrollar por el investigador cualitativo tiene asidero en la dinámica psicológica de nuestra mente. Es una de las condiciones del ser humano, que para Martínez (2004) está relacionada con “la propensión innata” de la inteligencia humana a buscar, indagar, relacionar, interpretar y teorizar. (p.260). Por ello afirmábamos al comienzo que se trata de una práctica humana desarrollada por el investigador de manera reflexiva.

Es de aclarar que las ideas que tomamos de las reflexiones de Martínez en ningún momento se orientan a privilegiar el cerebro como instancia productora del conocimiento. Porque la forma en como pensamos guarda relación con nuestro sistema biológico y fundamentalmente con las producciones sociales.

En este sentido Ibáñez (1994) critica “la creencia de que el cerebro es la fábrica del conocimiento y la sede del pensamiento”, argumentando que: “mientras participemos de esa creencia, haremos descansar la función cognitiva en algo que no es obra nuestra, sino desarrollo de nuestro genoma”. (p.40). Para el autor el origen de esta creencia está en la tendencia teórica de considerar lo social como fuente de contenidos que si bien se aceptan como cambiantes con el paso de la historia, este enfoque al considerarlos como información que luego es procesada por el cerebro, admite que éste por su estructura biológica es insensible a las variaciones del contexto social. Ello se debe, continúa Ibáñez, por focalizar el cerebro como la sede del pensamiento, lo que “ha conducido a minusvalorar considerablemente el papel que desempeñan las prácticas y las producciones sociales en la conformación del pensamiento y del conocimiento”. Como por ejemplo el esfuerzo creativo en la interpretación hermenéutica del discurso oral.

En este orden de ideas, consideramos muy adecuada la propuesta de Martínez (2004) de una condición previa para desarrollar el proceso de interpretación del discurso oral, la cual denomina inmersión, que nada tiene que ver con propuestas secuenciales, etapistas o normativas lineales. Al respecto dice que:

La condición previa es una inmersión lo más completa posible en el campo fenoménico que se va a estudiar. Cuanto más completa y duradera sea esta inmersión, cuanto más se estime y aprecie el campo objeto de nuestro conocimiento, cuanto más abierto se esté a los detalles, matices y sutilezas del mismo, más fácil será la captación de un nuevo conocimiento. (p.260).

Es interesante comentar que las recomendaciones del autor toman muy en cuenta la reflexividad y la apertura del investigador. Agregamos de nuestra parte, que la concepción ontoepistemológica que ‘el asuma de la realidad social y de los “otros”, es fundamental. Sus reflexiones constituyen aportes que van dirigidos tanto a estar atento a las vicisitudes, imprevistos y aspectos no esperados durante el trabajo de campo como a la atención atenta y minuciosa cuando realiza la interpretación del discurso. Luego agrega que:

Al reflexionar y concentrarse en los contenidos de las entrevistas, grabaciones y descripciones de campo, en esa contemplación, irán apareciendo en nuestra mente las categoría o las expresiones que mejor las describen y las propiedades o atributos más adecuados para especificarlos”. (p.262).

En este sentido, resultan aleccionadores sus comentarios en cuanto a la naturaleza de este proceso. Dice que los estudios de los psicólogos de la Gestalt “han demostrado que: “cuando la mente humana contempla serena y atentamente un determinado fenómeno, en medio de esa quietud comienza como a “jugar” con sus elementos, y “de golpe” algo llega a su mente”. (p.261).

Es necesario aclarar que no se trata de una posición pasiva de esperar que surja una idea. Al contrario, el carácter subjetivo, dinámico, está presente, muy diferente de aquellas posturas que responden a concepciones positivistas y postpositivistas, que proponen que el investigador asuma una actitud pasiva y establezca relaciones de exterioridad con los investigados y el contexto para garantizar la objetividad científica, lo cual lo conduciría a que su creatividad quede subordinada a las reglas fijas del método hipotético-deductivo, o a las regularidades de comparación constante derivadas del método lógico-inductivo de la Teoría Fundamentada.

Es un proceso creador debido a que no se siguen normas que proponen procedimientos lineales y regulares, tanto para familiarizarse con las comunidades como para producir discursos.

Es el intento de dar sentido al discurso en un proceso irregular, contradictorio, en el cual el investigador quien como actor de su investigación participa a través de sus ideas, de sus presupuestos teóricos y de sus vivencias y no sigue modelos metodológicos rígidos, secuenciales, de naturaleza apriorística, lo que al decir de Ugas (2004) “entrampa el conocimiento en <<reglas metodológicas>>. O como expresa González (2000), que cuando el investigador inmerso en la complejidad de la realidad que investiga va ramificando el curso de sus ideas, asumiendo lo incierto y el peso de sus propias significaciones, desarrolla “un proceso constante de producción de ideas y reflexiones, las cuales no pueden ser organizadas por ningún criterio externo a su pensamiento”. (p.45).

¿Cuáles aspectos entran en juego en este proceso interpretativo?

  1. De parte de los entrevistados:
  • La capacidad de conocer en el contexto de su vida cotidiana.
  • Las diferentes modalidades de conocimiento, puntos de vista, acuerdos o desacuerdos, con el tema de investigación.
  • Se enfrenta recordar y construir un discurso sobre su propia existencia.
  1. De parte del investigador:
  • La vivencia obtenida en la construcción social del escenario, organización, realización y participación en la entrevista.
  • Su propio contexto conceptual, teórico y metodológico.
  • Sus principios éticos y su posición ideológica en la sociedad.

Las manifestaciones que emergen de las vivencias obtenidas por el investigador durante las entrevistas y observaciones, es decir, en la interacción con los actores sociales y los contextos particulares, también contribuyen con el esfuerzo interpretativo

Una de las primeras manifestaciones son las conjeturas que el investigador va elaborando dado que desconoce relativamente la realidad que intenta dilucidar. Este proceso paulatino produce el tránsito de una comprensión más inmediata a otra comprensión más profunda. Lo que le permite apreciar la diferencia entre la conjetura y la interpretación. La primera responde a una “imaginación creadora”, a partir de un número limitado de posibilidades. Acá comienza un camino zigzagueante que conduce a identificar EXPRESIONES DE SENTIDO y CONSTRUIR CONJETURAS. Mientras que, la segunda despliega un incesante proceso de interpretación que abre el espectro de interpretaciones posibles, pero siempre bajo el supuesto de probable, bajo el carácter incierto, sin posturas de certidumbre lo que implica que está ligada a diversas interpretaciones posibles. Ella conduce a la construcción de temas de investigación tentativos.

La postura ontoepistemológica que sustenta los procesos de interpretación hermenéutica concibe la realidad social como una construcción humana, por lo tanto contingente, sujeta a múltiples interpretaciones. Este principio orienta al proceso de interpretación a complejizar el objeto de estudio y no reducirlo y/o delimitarlo artificialmente. En atención a este postulado fundamentalmente social se utiliza la triangulación cualitativa. Dice Sánchez (2000): “La triangulación consiste en una especie de técnica de complejización de los resultados que se obtienen, mediante la utilización de diferentes unidades y fuentes de información y el empleo de distintos métodos” (p.123). No se trata de la validez interna y externa, propia de la perspectiva cuantitativa.

El proceso de interpretación hermenéutica de los discursos orales en la investigación cualitativa se apoya en una ontología del ser humano que lo caracteriza no sólo como ‘animal hermenéutico’ sino como ‘animal autointerpretativo’. Es decir, como un ser cuya naturaleza está constituido, en buena medida, por las propias interpretaciones que de ella realizamos. (Ibáñez, 2001).

Así pues, la interpretación hermenéutica responde al diseño naturalista que considera que los “mundos de vida” se construyen por lo cual se opone a la postura esencialista presente en el diseño artificial. Orienta al investigador a actuar atendiendo a sus conocimientos, formación e interés por la investigación y al mismo tiempo lo hace consciente de que no tenemos otra forma de vivir que la de producir e interpretar sentido.

En resumen, puedo afirmar que para interpretar sin los imperativos analíticos es necesario que las y los investigadores cualitativos asuman de manera ineludible el carácter cultural, comunitario e intersubjetivo de la investigación social, tomando en cuenta la dimensión subjetiva que presenta la experiencia humana.

REFERENCIAS

Ibáñez, Tomás. (1994). “La construcción del conocimiento desde una perspectiva socioconstruccionista”. En Montero, Maritza (Coordinadora). Conocimiento, Realidad e Ideología. Caracas: AVEPSO. Fascículo 6. (pp.37-48).

——————-. (2001). Psicología social construccionista. México: Universidad de Guadalajara.

Marinas, José Miguel. (2007). La Escucha en la Historia Oral. Palabra Dada. Madrid: Editorial Síntesis.

Martínez, Miguel. (2004). Ciencia y Arte en la Metodología Cualitativa. México: Trillas.

Mejía Navarrete, Julio. (2002). Perspectiva de la Investigación Social de Segundo Orden. Chile: Cinta de Moebio. Núm. 14. Septiembre de 2002. Facultad de Ciencias Sociales. Universidad de Chile.

Ugas, Gabriel. (2007). La Educada ignorancia. Un modo de ser del pensamiento. Palmira, estado Táchira, Venezuela: Lito-Formas.

ARTÍCULOS RELACIONADOS





REFLEXIONES ACERCA DE LA TEORÍA FUNDAMENTADA

25 11 2009

El pasado 20 de noviembre, en el salón Maximiliano Bezada de la UPEL-IPB sector este se presentó la conferencia magistral “Reflexiones acerca de la teoría fundamentada”, este evento fue organizado por los participantes de la VII Cohorte del convenio PIDE (Programa Interistitucional Doctorado en Educación) y la dirección del Dr. Nereo Mendoza y la Dra. Luisa Mendoza desde el curso de meta teoría y Educación.

Previo al evento se realizó una breve disertación dirigida por el Dr. Mendoza seguido de unas reflexiones compartidas de la Dra. Mendoza y los participantes del doctorado.

El acto se inició con el himno nacional, seguido de la instalación formal a cargo del Dr. Mendoza. El programa del evento estuvo conformado por dos conferencista de reconocida trayectoría.

.

Programa
10:30am a 12:00m. Dr. Victor Parra, Conversatorio sobre la teoría fundamentada e investigación cualitativa.
4:00pm a 6:00om. Dr. Efraín Marquez, disertación sobre la teoría fundamentada desde otra mirada.

A continuación se presentan las memorias en vídeos, fotográficas y material proyectado por los conferencistas.

Enlace Relacionado con la teoría fundamentada:Teoría fundamentada y método comparativo continuo


| View Show | Create Your Own
Para ver todas las fotos pulsa aquí

Vídeos.

Reflexiones preliminares del Dr. Nereo Mendoza

Disertación Teoría Fundamentada

Apertura Foro Dr. Nereo Mendoza

Conferencista: Dr. Victor Parra
1ra. Parte






2da. Parte

Acto Cultural

Conferencista Dr. Efraín Marquez
1ra Parte





2da. Parte




Ciclo de preguntas y respuestas

A continuación se colocan las Presentaciones solo con fines académicos respetando la autoría y propiedad intelectual.





Teoría fundamentada y método comparativo continuo

2 06 2008

El pasado 17/05/2008 inició el seminario de Teoría fundamentada y método comparativo continuo, dictado por la Dra. Maria Elvira Fernandez de Caraballo.


| View Show | Create Your Own

Para bajar las fotos pulse aquí

TEORÍA FUNDAMENTADA

Murcia y Jaramillo (2000). En su artículo Tendencias cualitativas de investigación en ciencias sociales. Una posibilidad para realizar estudios sociales en Educación Física explican que la teoría fundamentada tiene sus inicios en 1967 con los trabajos de Glasser y Strauss. Desde los autores, esta teoría contribuiría a cerrar la brecha entre la teoría y la investigación empírica. Al apoyarse teóricamente en el interaccionismo simbólico y en la sociología cualitativa, se constituiría en una alternativa a las teorías funcionalistas y estructuralistas.

La teoría fundada se describe como un modo de hacer análisis. De la Cuesta(1998) siguiendo a Strauss, considera que su objetivo es el de generar teoría a partir de textos recogidos en contextos naturales y sus hallazgos son formulaciones teóricas de la realidad. Según Sandoval (1997), la teoría fundada:

Es una Metodología General para desarrollar teoría a partir de datos que son sistemáticamente capturados y analizados; es una forma de pensar a cerca de los datos y poderlos conceptualizar… . Aun cuando son muchos los puntos de afinidad en los que la teoría fundamentada se identifica con otras aproximaciones de investigación cualitativa, se diferencia de aquellas por su énfasis en la construcción de teoría.

El método de la teoría fundamentada es el de Comparación Constante, que connota, como dice Sandoval, una continua revisión y comparación de los datos capturados para ir construyendo teoría de la realidad. En términos de Velasco y Díaz de Rada, el método de ésta tendencia ayuda a que el antropólogo elabore y compare nuevas categorías mentales e introduzca nociones de espacio y tiempo, de oposición y contradicción, que pueden ser extrañas al pensamiento tradicional.

Strauss (1970), define sus procedimientos básicos en: Recogida de datos, codificación y reflexión analítica en notas. Para elaborar la teoría, es fundamental que se descubran, construyan y relacionen las categorías encontradas; estas constituyen el elemento conceptual de la teoría y muestran las relaciones entre ellas y los datos.

Los datos se recogen con base en el muestreo teórico, el cual, a decir Glasser y Strauss (1967), es el medio o sistema por el que el investigador decide con base analítica, que datos buscar y registrar. Por ello, la recogida de datos en la investigación etnográfica se debe guiar por una teoría de diseño emergente, pues estos escenarios y medios pueden ir cambiando en la medida que va apareciendo nueva información.

La teoría Fundamentada, establece la distinción entre la teoría formal y la teoría sustantiva, haciendo énfasis en la teoría sustantiva.

La teoría sustantiva está relacionada con la interacción permanente que el investigador logra en el proceso de recolección de datos; de los cuales pueden ir surgiendo nuevas hipótesis para ser verificadas. En tal sentido, esta teoría es el resultado del procesamiento sistemático de los datos de campo (mediante procesos de codificación y categorización). Glasser y Strauss (1967).

La teoría formal se identifica con el estilo de recolección de datos y el análisis teórico, a través del cual se hace posible la construcción de hipótesis y se compara constantemente con la teoría de los datos que van surgiendo de la investigación .

La teoría Fundada, puede partir de teorías bien fundamentadas, donde se extraen una serie de hipótesis, las cuales buscan ser demostradas mediante la comparación constante con la realidad cultural; caso de las investigaciones desarrolladas por Davis y Macintyre. En ese proceso de comparación entre las teorías llamadas formales y las teorías sustantivas se va construyendo la teoría sobre el fenómeno estudiado. Existe sin embargo, la posibilidad de iniciar la investigación con un marco bibliográfico poco estructurado, en cuyo caso, a medida que se avanza en la comprensión de los datos y la construcción de la teoría sustantiva, se va estableciendo la comparación con la teoría formal. Hammersley y Atkinson (1994).

MUESTRO TEORICO

Para Osses, S. , Sánchez, I. y Ibáñez, F. (2006). en su Investigación cualitativa en educación. hacia la generación de teoría a través del proceso analítico, el muestreo teórico se refiere a los entrevistados o hechos a observar en la estrategia de investigación. Esto significa que los individuos que serán entrevistados, o hechos a observar, son considerados como aquellos que, en forma suficiente, pueden contribuir al desarrollo de la teoría para lo cual se realiza el trabajo en terreno.

El investigador comienza con la selección de varios casos que pueden compararse y contrastarse. Éstos se eligen por su posible relevancia para el campo teórico que se pretende estudiar. En las primeras fases de la recolección y análisis de datos, se seleccionan casos por sus semejanzas. Posteriormente, se eligen por sus diferencias. Glaser y Strauss (1967) recomiendan este proceso de minimización – maximización de las diferencias entre los casos seleccionados, por su utilidad en la generación de teoría. Las semejanzas permiten la identificación de una categoría, el esbozo de sus atributos y la especificación de sus condiciones de aparición. Las diferencias entre los casos elegidos hacen posible la elaboración de los atributos de las categorías, la determinación de sus subvariantes y la delimitación de su alcance.

Se inicia el proceso, seleccionando y estudiando una muestra homogénea de individuos, hechos o situaciones, para posteriormente, cuando la teoría empiece a perfilarse, ir a una muestra heterogénea, la cual permitirá confirmar o descartar las condiciones que están siendo utilizadas para desarrollar las proposiciones iniciales Mella (2003).

SATURACION TEORICA

Esta estrategia metodológica del Método de Comparación Constante (MCC), acerca a los investigadores a la posibilidad de verificación, sin apartarlos del objetivo central que es la generación de teoría. Valles (1997) se refiere a este punto en los siguientes términos: “En el MCC, no hay un intento de verificar la universalidad ni la prueba de causas sugeridas u otras propiedades. Y al no haber prueba, este procedimiento únicamente requiere la saturación de la información. El objetivo no es tanto la verificación como la generación de teoría”.

Según lo afirmado en relación al muestreo teórico, si el investigador adopta el MCC, no podrá usar otro criterio para fijar el tamaño muestral sino el de saturación y el tamaño deberá ser incrementado hasta que se logre el nivel de saturación. Así, el muestreo teórico no tiene un tamaño definido por cálculos probabilísticos, sino por criterios teóricos de saturación de las categorías investigadas, vale decir, hasta cuando el dato adicional que se recolecta, no agrega información significativa a lo que ya se tiene.

Como lo expresa Creswell (1998), el proceso de obtener información en la teoría fundamentada -cuya lógica de obtención de datos corresponde al método de comparación constante- es un proceso en zigzag: ir al campo de observación para obtener datos, analizarlos, ir nuevamente al campo, obtener datos y analizarlos, etc. Tantas veces se va al campo como sea necesario hasta que la categoría de información es considerada como saturada.

CODIFICACION Y CATEGORIZACION: CLARIFICACION CONCEPTUAL

Codificación y categorización son, respectivamente, los aspectos físico-manipulativo y conceptual de una misma actividad, a las que, indistintamente suelen referirse algunos investigadores con una u otra denominación. Según Rodríguez (1996) hay diferencias entre estos conceptos, las cuales se señalan a continuación.

La categorización, hace posible clasificar conceptualmente las unidades que son cubiertas por un mismo tópico. Las categorías soportan un significado o tipo de significado y pueden referirse a situaciones, contextos, actividades, acontecimientos, relaciones entre personas, comportamientos, opiniones, sentimientos, perspectivas sobre un problema, métodos, estrategias, procesos, etc.

La codificación, en cambio, es la operación concreta por la que se asigna a cada unidad un indicativo (código) propio de la categoría en la que se considera incluida. Los códigos, que representan a las categorías, consisten, por tanto, en marcas que añadimos a las unidades de datos, para indicar la categoría a que pertenecen. Estas marcas pueden tener un carácter numérico o visual (colores), haciendo corresponder cada número o color con una categoría concreta, aunque es más frecuente utilizar palabras o abreviaturas de palabras con las que se han etiquetado las categorías.

En síntesis, categorización y codificación son, por tanto, actividades que giran en torno a una operación fundamental: la decisión sobre las asociaciones de cada unidad a una determinada categoría.

Existen tres procesos diferentes en la elaboración del sistema de categorías: deductivo, inductivo y deductivo-inductivo. En el primero, se parte de un marco teórico para la conceptualización y amplitud de las categorías. En el segundo, se parte de registros narrativos, cuadernos de campo, casettes, etc. y, a partir de ese material, se extraen los rasgos que serán agrupados en función de la semejanza de ciertas características, pertinentes al objeto de investigación. En el tercer proceso a seguir para la elaboración del sistema de categorías, se parte de un marco teórico para definir las macrocategorías y, posteriormente, se procede a la elaboración de listas de rasgos extraídos a partir de los registros que se realizan en el contexto natural.

BIBLIOGRAFÍA

Creswell, j. (1998). Qualitative inquiry and research design. choosing among five traditions. Londres: Sage.

De la cuesta, b. (1998, abril 24-25-26 y mayo 8-9-10. Manizales). Taller de investigación cualitativa. en: memorias del seminario taller de investigación cualitativa, Universidad de Caldas. facultad de ciencias para la salud. programa de enfermería.

Glaser, b y Struss, a. (1967) El desarrollo de la teoría fundada. Chicago, Illinois: Aldine.

Hammersley, m. y Atkinson, P. (1994) Etnografía. métodos de investigación. Barcelona: Paidós,. 300p.isbn. 84-493-0012-6.

Mella, O. (2003). Metodología cualitativa en ciencias sociales y educación. orientaciones teórico-metodológicas y técnicas de investigación. Santiago de Chile: Primus.

Murcia, N. y Jaramillo, L. (2000). Tendencias cualitativas de investigación en ciencias sociales. una posibilidad para realizar estudios sociales en educación física. [revista digital – Buenos Aires - año 5 - n° 25 -] http://www.efdeportes.com/efd25b/cualit1.htm [consultado, mayo 2008 ].

Osses, s. , Sánchez, I. y Ibáñez, F. (2006). Investigación cualitativa en educación. hacia la generación de teoría a través del proceso analítico.[página en línea] http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=s0718-07052006000100007&script=sci_arttext [consultado, mayo 2008]

Rodríguez, G.,Gil, J. y García, J. (1996). metodología de la investigación cualitativa. Málaga: Aljibe.

Sandoval, C. (agosto de 1997) Investigación cualitativa. módulo 4. programa de especialización en teoría, métodos y técnicas de investigación social. universidad de Antioquía. Medellín: ascun..433p. isbn.958-9329-18-7.

Strauss, A. (1970) Descubriendo nuevas teorías de teorías previas. en: t shibutani (comp): naturaleza humana y comportamiento colectivo. ensayos en honor a helbert blumer, Nueva Jersey: Prentice-Hall.

Valles, M. (1997). Técnicas cualitativas de investigación social. reflexión metodológica y práctica profesional. Madrid: síntesis s.a.

Velazco, H. y Díaz, A. (1999) la lógica de la investigación etnográfica. un modelo de trabajo para etnógrafos de la escuela. 2ª.ed. Madrid: Trotta. 303.p. isbn:84-8164-195-2.